
En este nuestro 3º aniversario he de rendir homenaje a uno de los platos más llamativos dentro la Asociación y el que más se ha repetido, llamativo porque la relación calidad-tiempo de preparación es la mejor con diferencia y, repetido porque como decía aquel: "esta de muerte". Se puede comer hasta cruda, aunque esto no se recomienda, recuerdo que una vez la hicimos con azucar y resulto que estaba, también, exquisita. He de decir que es un plato muy agradecido.
Pero bueno, no tengo más que decir que viene del cerdo, creo que ya sobra cualquier tipo de comentario.
La mejor forma de hacerlo, cortarlo en trozos pequeños, un poco de aceite en la sartén con un par de ajos laminados, cuando éstos estén dorados se echa la oreja y ese chisporroteo de la sartén que quiere decir: "¡¡¡Bien, oreja!!!! Te pone los pelos de punta.
Se va removiendo de vez en cuando hasta que coge ese color tostado tan característico acompañado de esa acumulación de jugos salivales en la boca que piden "traelo ya, traelo ya".
Para finalizar se espolvorea con un poco de perejil, se acompaña de pan, vino o cerveza unos amigos y esa sonrisa en la cara después del primer trozo que es gloria.
Viva La Gastronómica
1 comentario:
Viva la Gastronómica. Viva la oreja
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